domingo, 20 de febrero de 2011

Detalle de la Alameda de Cádiz (Óleo)

Papa solía morirse dos veces al día.
 Cuando abría los ojos cada mañana su ya machacado corazón se partía en mil pedazos al darse cuenta de que mamá no estaba a su lado y antes de cerrarlos cada noche, los mil pedazos se hacían añicos cuando la buscaba en su cama  y no la encontraba.
A partir de ese momento volvía a la vida y paseaba con ella de la mano por las calles de barrio, le robaba besos en el parque o le regalaba flores el día de su aniversario.
Al despertar sus dedos palpaban las sábanas vacías y su corazón moría de nuevo

2 comentarios:

  1. Muy muy bonita acuarela Jaime, me encanta por que sabes plasmar muy bien la luz y aquí lo has bordado. La textura de los árboles y los setos es impresionante. Te doy mi enhorabuena!!!

    ResponderEliminar
  2. Perdón, no es una acuarela, es un óleo.

    ResponderEliminar